El jardín más secreto de Madrid

jardin_secreto02Ya sabemos que Madrid esconde cientos (¡miles!) de lugares escondidos, espacios que escapan de las rutas convencionales y parecen esquivar al visitante. Sitios como la Biblioteca de las Escuelas Pías, la corrala de la calle Carlos Arniches o Las Cuevas del Sésamo. Rincones especiales que están esperando a ser encontrados para, cuando son descubiertos por fin, pasar a formar parte de nuestra lista mental de “sitios favoritos”.

En El Observatorio nos encantan esos lugares y de vez en cuando dedicamos un artículo a alguno de ellos. Y aunque todos son especiales, el de hoy es sin duda uno de nuestros preferidos. Tanto, que hemos dudado mucho en si desvelar o no el secreto.

jardin_secreto03Una joya verde del siglo XVIII en los Austrias
Se trata del Jardín del Príncipe de Anglona. Una joya del Madrid de los Austrias que permanece anclado en el siglo XVIII en pleno centro de la ciudad sin que (casi) nadie se dé cuenta. Situado entre la Plaza de la Paja y la calle Segovia, este pequeño espacio verde es distinto a todos los demás. Creado en 1761 como jardín de recreo del palacio contiguo del que toma su nombre, es uno de los pocos jardines nobiliarios de esa época que quedan en Madrid.

En el siglo XX, el jardín quedó abandonado. Pero en 1978, pasó a formar parte del Ayuntamiento de Madrid que lo recuperó y lo abrió al público en el año 2002.

Ha sido restaurado en varias ocasiones, pero conserva la estructura original y todo el encanto de la época. De diseño neoclásico, forma un cuadrado de unos 500 metros cuadrados y tiene características de los jardines hispano-árabes, como los caminos de ladrillos aparejados a sardinel o varias pequeñas fuentes de granito de taza baja.

jardin_secreto05Ladrillos, celosías y parterres de boj
El jardín está delimitado por una alta tapia de ladrillo, que lo aísla del bullicio de la ciudad. Sobre la pared, descansa una celosía, y en uno de los rincones, un cenador de hierro forjado. El paseo principal de este pequeño jardín está cubierto por una pérgola, también de hierro, y en el centro encontramos una fuente con columna salomónica de granito. Aunque podemos encontrar unos cuantos árboles (por ejemplo, granados), los parterres de boj cubren casi toda la superficie.

Varios bancos de piedra nos invitan a sentarnos a leer un libro en este lugar mágico, y a dejarnos llevar en silencio al Madrid del siglo XVIII. Sin duda, un sitio que no te puedes perder.

¿Os gustan los lugares escondidos? ¿Cuál es vuestro rincón favorito de la ciudad?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s